Políticas Alimentarias: mejora continua de calidad

Políticas alimentarias: mejora continua de calidad

mayo 7, 2020 4:15 pm Published by 1 Comment

La obesidad y las enfermedades crónico-degenerativas constituyen en la actualidad el principal desafío para las políticas alimentarias.

Estudios a nivel global, basados en análisis de Hojas de Balance de Alimentos (HBA) y trabajos locales, dan cuenta de tres cuestiones trascendentes en el análisis de la problemática alimentaria contemporánea.

1) El aumento sostenido de la disponibilidad y el consumo de alimentos en los últimos 25 años.

2) Los cambios en la dieta hacia un perfil con exceso de azúcares agregados y grasas sólidas con predominio de saturadas, un bajo consumo de alimentos fuente de fibra y de frutas y hortalizas, así como una alta ingesta de carnes, en especial vacuna.

3) Crecimiento en la disponibilidad comercial y el marketing de alimentos, en un contexto de asimetría en la información que dispone el consumidor para realizar sus elecciones alimentarias.

 

Mejora de políticas alimentarias

La OMS, a través de la Estrategia mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles (2003) y la Estrategia mundial sobre régimen alimentario, actividad física y salud (2004), ha instado a Gobiernos, Academias, Organizaciones no Gubernamentales y al propio sector agro-industrial-alimentario a producir cambios positivos en la formulación de alimentos nuevos y tradicionales, mejorar la información nutricional que se suministra a los consumidores y promover prácticas responsables en el marketing alimentario.

Los segmentos de alimentos “mejorados” en su perfil nutricional constituyen en los últimos años los de mayor inserción en el mercado y crecimiento en ventas pero también los que presentan mayor asimetría en la información nutricional hacia los consumidores.

La práctica del rotulado nutricional obligatorio (vigente en Argentina desde agosto 2006) en las etiquetas de los productos alimenticios no se acompaña aún de una correcta interpretación y uso por parte de los consumidores.

Como parte de las políticas de alimentación saludable también se cuentan las medidas y programas de regulación del marketing y la publicidad de alimentos, en especial los de consumo infantil, terreno en que se avanza lentamente y -en el caso de la Argentina- a expensas de iniciativas de autorregulación de la industria alimentaria.

Las prácticas responsables en marketing alimentario constituyen otra recomendación de la OMS y se espera que las mismas consideren la difusión y diferenciación de alimentos con perfiles nutricionales, que garanticen ciertas propiedades tanto nutricionales como funcionales. De tal forma que se mejoren los aspectos inadecuados de la dieta global y/o se potencien o aseguren los que son adecuados.

 

¿Qué son los perfiles nutricionales?

Los Perfiles Nutricionales (en inglés Nutrient Profiling) se definen como sistemas de clasificación de alimentos de acuerdo con su composición nutricional.

Permiten evaluar la medida en que un alimento individual se adecua a recomendaciones y criterios nutricionales con base científica propuestos por organizaciones expertas. Dichos perfiles encuentran diferentes aplicaciones según el origen y objetivo de su desarrollo.

Por un lado, algunas empresas de alimentos los diseñan con el fin de mejorar la calidad nutricional de su cartera de productos y categorizar los mismos según su composición de nutrientes. Por otro lado, autoridades y organizaciones nacionales e internacionales de salud los utilizan para clasificar o categorizar los alimentos con el objetivo de educar a los consumidores en sus elecciones alimentarias y/o legislar las declaraciones de salud y/o nutrición en los alimentos (health and nutricional claims).

En nuestro caso, de sus varias utilidades, consideramos que los Perfiles Nutricionales constituyen una valiosa herramienta como parte de un sistema de evaluación y garantía de la calidad nutricional de alimentos, los cuales mostrarán un “valor agregado” cuando contribuyan en mayor medida a una dieta global saludable.

Pueden traducirse en un sistema de diferenciación de los alimentos de mejor perfil nutricional o bien en un sistema de evaluación de la calidad nutricional de portafolios de marcas, que permita comparar temporalmente el avance hacia una línea de productos mejor alineada con las recomendaciones de una dieta global saludable.

 

Comparando perfiles

Los Perfiles Nutricionales son, entonces, una herramienta que simplifica la información nutricional al consumidor.

Su aplicación y generalización constituye un avance complementario a la política de rotulado nutricional de alimentos y se inscribe en el contexto de un sistema de mejora continua de la calidad de los mismos.

En este artículo presentamos dos cuadros comparativos de distintos Sistemas de Perfiles Nutricionales a nivel mundial, los que fueron clasificados según el enfoque con que se desarrollaron: transversal o según categorías alimentarias.

El enfoque transversal considera los mismos criterios y puntos de corte para todos los alimentos en general, independientemente del grupo o categoría a que pertenece.

El segundo enfoque, como su nombre indica, agrupa los alimentos en diferentes categorías y establece criterios diferentes en cada una, teniendo en cuenta los nutrientes o componentes que caracterizan a cada grupo.

Como un ejemplo de perfiles con un enfoque transversal, se encuentra el Nutrition Score de Unilever (2003), diseñado por la multinacional Unilever S.A. como pilar del programa Nutrition Enhancement Program (NEP) (Programa de Mejoramiento Nutricional).

 

Mejorar la composición nutricional

En este caso, el objetivo fue desarrollar un método global para evaluar y mejorar la composición nutricional de los alimentos y bebidas de la cartera de productos de la empresa. Evalúa la calidad nutricional de los alimentos aplicando iguales criterios nutricionales a todos, independientemente del grupo alimentario de pertenencia. Por ejemplo, un yogur será evaluado bajo los mismos parámetros que un producto cárnico.

También existen sistemas que establecen categorías alimentarias según aportes de nutrientes. Esto permite aplicar criterios nutricionales de evaluación diferentes en cada grupo. Un ejemplo es el Nutrimap BIO IS (2006), diseñado por la agencia francesa BIO Intelligence Service, con el objetivo de evaluar la calidad nutricional de un alimento en función a su capacidad potencial para re-balancear (mejorar) o des-balancear (empeorar) la dieta global de una población de referencia.

La relevancia de estas herramientas nutricionales en Argentina se halla en la situación epidemiológica-nutricional que el país transita actualmente, y que se caracteriza por un estadío de transición y doble carga de enfermedades: deficiencias nutricionales típicas de la desnutrición oculta y sobrepeso, obesidad y enfermedades crónicas.

A la vez coexiste un estilo de alimentación con elevada ingesta calórica a expensas de azúcares simples agregados, cereales refinados, carne vacuna y grasas con cierto predominio de saturadas, además de una ingesta elevada de sodio y un bajo consumo de granos enteros, frutas y hortalizas.

Existe suficiente consenso en el ámbito de la nutrición y salud sobre la necesidad de promover cambios positivos en la conducta alimentaria, dado el patrón alimentario poco saludable y ciertamente monótono.

Tales cambios deberían focalizarse en una dieta global de mejor densidad nutricional (mayor aporte nutricional por caloría de la dieta), en particular en nutrientes críticos por su baja ingesta en ciertos segmentos poblacionales (calcio, hierro, vitamina C, vitamina A y fibra, por ejemplo), mayor equilibrio en la ingesta energética y moderación del consumo de grasas saturadas, trans, sodio y azúcares agregados.

 

Definición de lineamientos

A partir de la estrategia de la OMS (2004) que ha instado a la industria alimentaria a mejorar la composición nutricional de los alimentos y promover formas simples y amigables para informar al consumidor y orientarlo hacia elecciones más saludables, estos conceptos y recomendaciones están incipientemente traduciéndose o reflejándose en protocolos o procedimientos para mejorar la calidad de los alimentos.

La industria está reconociendo a la calidad nutricional como un eje relevante de sus buenas prácticas. Ello se expresa en sus políticas corporativas de nutrición, salud o bienestar.

Generar innovaciones con atributos nutricionales agregados o funcionales, reorientar el perfil nutricional de portafolios de marcas, migrar hacia perfiles de grasas más saludables, simplificar la información del rotulado nutricional, generar claims de salud y/o diferenciar y hasta certificar algunos atributos nutricionales constituyen algunas de las formas aplicadas por la industria para demostrar un mayor compromiso o responsabilidad social alimentaria.

Es en ese nicho de oportunidad que cobra relevancia el diseño y aplicación de un sistema de Perfiles Nutricionales que sea funcional a las estrategias de mejora continua de la calidad nutricional de alimentos. Como tal, debe generar valor no sólo para la industria o las empresas que lo adopten sino, y fundamentalmente, para los consumidores en términos de sus elecciones alimentarias.

 

Definiendo las políticas alimentarias

El primer paso para ello es definir los lineamientos a los que debe ajustar un sistema de Perfiles orientado a aquella perspectiva. En ese sentido, y a manera de conclusión, existen cuatro puntos que se consideran relevantes en la perspectiva de elaboración de un sistema aplicable al patrón y al mercado alimentario argentino.

• Metodológicamente, parece preferible la utilización de un enfoque por categorías en la medida en que se evalúa cada alimento, en función a la composición nutricional que caracteriza a su grupo.

• Las recomendaciones de mayor grado científico y rigurosidad (OMS, Institute of Medicine -IOM- y Eurodiet) parecen las más aconsejables como criterios de evaluación.

• El sistema de Perfil Nutricional debería ponderar la capacidad del mismo en el balance final de la dieta global, tomando en consideración los patrones, excesos y deficiencias alimentarias prevalentes, siendo necesario para ello incluir datos de consumo real de diferentes segmentos de la población.

• Los mismos datos sobre consumo también deberían ser, junto a las recomendaciones nutricionales, la referencia para la selección de los nutrientes que formen parte del sistema elegido. Los alimentos y nutrientes “prioritarios” (para su evaluación en el Perfil) deberían ser aquellos para los que, además de las recomendaciones o lineamientos de organizaciones expertas, se disponga evidencia local de su exceso o deficiencia en la dieta.

Se espera que la elaboración de un sistema de esta naturaleza, su validación empírica y su aplicación a alimentos del mercado sea una contribución en la mejora continua de la calidad nutricional de alimentos, que se traduzca en mejoras en los patrones alimentarios.

Por Noelia Bonfanti
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This post was written by Carlos

1 comentario

  • Rombhus says:

    *Falta especificar el título

    *Gobiernos, Academias, Organizaciones no Gubernamentales—Todas éstas van en baja

    *alimentos “mejorados” —Mejorados va en comilla simple

    *Éstas van en negritas para SEO:
    Como parte de las políticas de alimentación saludable
    prácticas responsables en marketing alimentario
    Los Perfiles Nutricionales —esto también va en baja
    con el fin de mejorar la calidad nutricional de su cartera de productos
    Los Perfiles Nutricionales son, entonces, una herramienta que simplifica la información nutricional al consumidor.
    evaluar y mejorar la composición nutricional de los alimentos y bebidas
    sistemas que establecen categorías alimentarias según aportes de nutrientes.
    reflejándose en protocolos o procedimientos para mejorar la calidad de los alimentos.

    *Sistemas de Perfiles Nutricionales —Va en bajas

    *Le hacen falta fotos para vestir la nota

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